L’espasa de Jaume I, una falsa relíquia

Per Javier Navarro Andreu

El Museu Històric Municipal de Valéncia es va crear en 1927 per a custodiar el ric patrimoni històric-artístic municipal, destacant algunes notables relíquies, procedents de l’antiga Casa de la Ciutat. En ell es troben tres objectes que en teoria foren del Sigle XIII. Estem parlant del Penó de la Conquista, l’escut i l’espasa de Jaume I, tots ells falses relíquies, ya que és impossible que perteneixqueren al monarca.

Pero hui em vullc centrar en un sol objecte, en l’espasa del monarca aragonés. Full recte i d’un tall, llom quadrat i canya fins als dos terços, bigotera i espigada, de 91 centímetros de llarc, i 33 milímetros d’ample junt a la mantí; esta és de ferro i sembla haver estat dorada; pomo en forma de pera; puny llaurat, d’anells, i mantí de gavilà exterior, remangat en forma de guardama i patilla interior; els gavilans terminen en un botó.

La primera notícia que es té sobre ella és en el “Sermo de la sancta conquista de la molt insigne, noble, lleal e coronada Ciutat de Valencia”del doctor Gaspar Blai Arbuxech, que va predicar en la Catedral de Valéncia el dia 9 d’Octubre de 1666. Este Sermó consta de dos parts: La primera la narració de la conquista de la Ciutat de Valéncia segons la Crònica de Jaume I i la segona sobre la seua espasa. Eixe any per primera volta ixquè l’espasa en la processó del 9 d’Octubre en mans del Racional de la Ciutat i no tornaria a fer aparició fins al sext centenari de la conquista (1838).

Molts ilustres valencians han denunciat la falsetat d’este objecte o la seua dubtosa autenticitat, encara que l’Ajuntament de Valéncia seguixca rotulant que és l’espasa de Jaume I.

 José María Torres realisà un artícul sensacional en la “Revista de Valéncia“, núm. 1, Març 1882, exponent molt acertadament que:

“Ninguna noticia se tenía de ella hasta que en el año de 1666 se la encontró en el artesonado o techo de un zaquizamí de la hoy demolida Casa de la Ciudad, arqueada como una hoz por la sujeción de unos clavos; sin razón justificada afirmóse (sic) desde luego que había pertenecido al excelso Conquistador. Con tal motivo, se dice, dispuso el Concejo que su Racional llevara en todas las procesiones que en lo sucesivo se celebraran en 9 de octubre de cada año, día de San Dionisio, en memoria de la entrada de D. Jaime en Valencia, como efectivamente se realizó en el mismo año 1666, predicando en la Catedral el doctor Gaspar Blay Arbuxech, cuyo sermón en lemosín hemos visto impreso, y en él se ocupó extensamente de la espada; pero la verdad, es que, aunque se hizo pública la exhibición de ella en dicho año, ni volvió a sacársela en los siguientes, ni figuró, como arriba queda expuesto, en el centenar de 1738, ni se encuentra la deliberación o acuerdo en el que se ordenó que la llevara anualmente el Racional de la Ciudad”. 

Ademés José Maria continuà defenent la seua posició en els següents arguments, alguns d’ells irrefutables:

“En primer término, siendo don Jaime persona de estatura giganteca, al trocar, en el asedio de Burriana, la lanza que generalmente usaba por la espada que empuñó como arma de combate, debe suponerse que ésta, para poder blandirla (sic) sobre las malladas vestiduras de los contrarios, había de reunir unas condiciones que, según parece, los inteligentes en la materia no reconocen a la que posee el Ayuntamiento de Valencia.

Por otra parte, en ninguno de los sellos de plomo o de cera vistos por el indicado autor en documentos de don Jaime, figura éste con una espada como la de que se trata. Cuando la lleva es un mandoble o montante con empuñadura de cruz. Y mandoble o montante con empuñadura de cruz era la que figuraba en la estatua yacente del monarca en su mausoleo de Poblet.

Por último, la espada del Ayuntamiento de Valencia lleva una marca (de espadero desconocido) igual a la de otra existente en la Real Armería de Madrid, arma que perteneció a doña Isabel la Católica. Lógicamente discurriendo, no es de creer que aquella reina se sirviera de un arma en el primer tercio del siglo XIII fabricada, y más verosímil parece que lo fuera de intento para doña Isabel la espada que actualmente conserva la Armería Real. En tal caso, lo que se reputa de Don Jaime corresponde a la misma época que la de la Reina Católica, a no ser que quisiera sostenerse que hubo dos armeros que estampaban marca igual, uno en el siglo XIII y otro a mediados del XV, proposición que nunca sería admisible, si no se la apoyaba con datos fidedignos o razones artísticas incontrovertibles”. 

Els Cronistes de la ciutat de Valéncia es manifestaren sobre l’objecte històric. Teodor Llorentdigué que “no està comprovada la seua autenticitat”, mentres que Don José Martínez Aloy, basant-se en els arguments facilitats pel Archiver municipal don Vicente Vives Liern, no renunciava a la reliquia intentant justificar els anacronismes, exponent que “Posible es que el lector, al observar la veneración con que tratamos esta joya, nos moleste con una sonrisa de incredulidad, sobre todo si ha leído a nuestros modernos historiadores que denuncian dos anacronismos: una empuñadura con guardamanos, pieza que no aparece hasta el siglo XV, y una marca de la hoja que sólo halla semejante en la espada de Isabel I, correspondiente al mismo siglo. No tiene estos reparos de carácter definitivo; la empuñadura, si es que cabe afirmar en absoluto que carece de precedentes anteriores al siglo XV, pudo ser cambiada en esta época, y la marca de la hoja, bien poco explícita por cierto, pudo haberse perpetuado desde el siglo XIII por varias generaciones de espaderos. Y ahora preguntamos; si esta espada no pertenece a Jaime I ¿qué origen tiene? Esto es lo que hay que averiguar antes de inclinare a la negativa. No cabe duda alguna que fue desclavada, en 1666, del artesonado del Consistorio, en donde se veneraba como perteneciente al Conquistador, para llevarla a la Catedral el día de la fiesta conmemorativa de la Reconquista. Desde aquella fecha han transcurrido más de dos siglos y medio y parece que la toquemos con la mano. Pues bien, rebajemos un período de tiempo igual a partir de 1666, contando con que la misma memoria podrían guardar nuestros antepasados, más amantes aún que nosotros de estas reliquias, y llegaremos a creer que en los primeros años del siglo XV ya se daba tal origen a la discutida espada. De lo contrario ¡qué memoria más menguada tenían nuestros mayores! No hemos salido del terreno de las conjeturas y estamos en el caso de sostener la tradición mientras no aparezca un documento que la destruya”.

L’espasa a pesar de no ser la que va pertànyer a Jaume I, no deixa de ser una joya del patrimoni  històric dels valencians, el problema recala quan s’utilisen les falses reliquies com per eixemple el Penó de la Conquista, per a justificar que la cuatribarrada es la bandera del Regne de Valéncia i la Real Senyera nomes de la Ciutat. Aixina que espere que el Museu a on se troba la citada espasa pose un panell informatiu explicant mes coses sobre ella.

Gravat del Sermo de la S. Conquista de la molt insigne noble, leal, e coronada ciutat de Valencia, predicat en la … esglesia metropolitana de dita ciutat a 9 de Octubre any 1666 … per lo R. Docttor Gaspar Blay Arbuxech
Image portada: rutasjaumei.com

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