“Desde pequeño, yo no he visto nunca nada más que la senyera con las cuatro barras y franja azul”

Revista SOM Nº14  del Grup d’Accio Valencianista (GAV) 29 de Juny de 1978

 La Finestra

 Entrevista a D. Sigfrido Blasco Ibáñez

 ¿Cómo definiríamos a este hombre? El se autodefine republicano y demócrata. Pero yo diría algo más. Yo, después de hablar con él, le añadiría: republicano, aburguesado, demócrata y liberal, un tanto al estilo francés. Un hombre llegado al remanso de los años, ha dejado atrás con melancólica ironía, los virulentos años de republicanismo jacobino. Hoy, con la experiencia de los años, ve con cierto escepticismo nuestra reciente Democracia y, con gesto sorprendido, nuestra identidad valenciana cuestionada.

-Don Sigfrido, ante la polémica actual sobre la bandera e identidad valenciana, ¿quiere hablarnos de sus recuerdos sobre este tema?

-Yo nací en un hogar republicano y autonomista. Mi padre había fundado el partido “Unión Republicana Autonomista Valenciana”. Nací en la redacción de “Pueblo”, diario republicano. Desde pequeño, yo no he visto nunca nada más que la senyera con las cuatro barras y franja azul. Hoy gente “erudita” quiere cuestionar la representatividad de esta bandera, diciendo que históricamente nos corresponde la de las cuatro barras aragonesas. Yo, sinceramente, después de cuarenta años de exilio, con las preocupaciones morales y materiales, le digo la verdad: en todo esto yo soy lego. Pero soy un demócrata. Si los que dicen saber tanto quieren que un día impere esta o cualquier otra bandera, yo opino que, democráticamente se le tiene que pedir al pueblo valenciano.

-¿Sin ninguna manipulación?

-¡Indudablemente! Legal y democráticamente.

-¿Tiene para usted precedentes para usted este problema?

-Las circunstancias de la vida me llevaron, después de muchos años de militar en el partido de mi padre, a la presidencia y a la proclamación de la República, de la que tengo el honor de ser, tal vez, el único superviviente de aquel hecho. Yo la proclamé el 14 de abril, dos horas antes que Madrid. Llevé al Parlamento una candidatura de 17 diputados valencianos, sobre 20. Se plantearon problemas autonómicos del País Vaso y Cataluña. Fuimos, primero que todo, a aprobar el estatuto de Autonomía Catalana. Pero jamás se planteó nada sobre los Países Catalanes ni sobre la lengua valenciana. Se hablaba, eso sí, de “germanor”, de afinidad, pero nunca pasó de ahí.

-Pero usted sabe que ya existían ciertas literaturas…

-Las teorías de Prat de La Riba no pasaban de ser eso, teorías. Porque si nos ponemos a remontarnos en la Historia Valenciana, vamos a resultar todos romanos. Esto es un absurdo que sólo sirve para dividir a los valencianos. Hoy en día, decir que no somos valencianos, al cabo de tantos siglos de personalidad, es tan absurdo como… ¡qué se yo! Decir, por ejemplo, que no somos españoles.

-En la opinión no ya de usted, sino de su padre, ¿escuchó de él alguna duda en cuanto a la Senyera, o a nuestra personalidad valenciana?

-Nunca. El era hijo de aragoneses afincados aquí, y siempre se consideró, por nacimiento y personalidad, valenciano cien por cien. En cuanto a la Senyera, todos saben que fue enterrado con ella, junto con la republicana. Pero, además en su cada de Menton (Francia), siempre tuvo una Senyera tricolor, la cual, más tarde, doné para la Casa de Cultura de dicha ciudad, y se encuentra expuesta allí.

Le agradecemos vivamente a don Sigfrido sus amables declaraciones y el habernos dejado asomar directamente a un tramo de nuestra Historia Valenciana, tan querida para nosotros. Creemos que la verdad, más que en los libros, se encuentra viva y directamente en nuestros hombres que ya son historia.

Image: Archiu Las Provincias

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