La Corona que ciñó la Virgen

Per Baltasar Bueno i Tárrega

El joyero José Sugrañes fue el encargado de hacer la Corona, que era toda de oro de 900 milésimas. Su peso, 2.800 gramos. Levaba engastadas 8.675 piedras preciosas, de las cuales 4.835 eran brillantes, 3.082 diamantes rosas, 656 perlas, 16 esmeraldas, 7 amatistas, 8 topacios, 4 ópalos, 60 medias perlas y 5 zafiros. Su altura, 25 centímetros los mismos que su diámetro en su parte media.

La Corona era de estilo Renacimiento, con diadema o cintillo, cuyos bordes lo formaban brillantes y perlas. Prendía en el centro el broche de brillantes con tres grandes perlas perillas como colgante.

Alrededor del cintillo tenía varios adornos con brillantes, analisias y topacios, más varios rosetones con brillantes y perlas. Sobre la diadema, iban los ocho grupos de que se componía la Corona: cuatro mayores y cuatro más pequeños, cuyos centros los formaban unas flores grandes de brillantes, sobre las cuales iban, en la del centro, un óvalo con una hermosa cruz de platino y brillantes montados sobre esmalte azul, rodeada de finísimas perlas orientales y sostenido el óvalo por dos ángeles decorativos del mismo estilo renacimiento, cincelados, con las alas y hojarasca del cuerpo tupido de brillantes.

Costó de hacer medio año, labor que coordinó José Sugrañes y en la que intervinieron varios orfebres especialistas. En aquel año, la Corona fue valorada en 600.000 pesetas, una fortuna.

La confección de la Corona fue encargada a José Sugrañes, quien, además de fama de buen profesional, era el joyero de la Cofradía de la Virgen, limpiaba y arreglaba las joyas de la imagen, con la condición de que se hiciera ayudar por otros orfebres valencianos, “a fin de que resultara la obra completamente valenciana, tanto la materia, producto de donativos, como la mano de obra”.

Se le indicó que la nueva Corona, en su silueta y conjunto, explica Sanchis Sivera, “no había de apartarse mucho de la Corona que entonces llevaba; que había de ser de estilo Renacimiento”. El propio Sugrañes hizo el diseño.

Transcrito del libro “75 aniversario de la Coronación Virgen de los Desamparados 1923-1998” de Baltasar Bueno Tárrega y editada por Las Provincias.

Foto: Archiu general i fotogràfic Diputació de Valéncia

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