El idioma valenciano del socialismo

Per Ricart García Moya

Antes de caer en brazos del ex­pansionismo catalán, la izquierda usaba la lengua valenciana normal. Aparte de logros adverbiales como ‘abanda’ (a + banda), consolidado en el XIX: “Aixó ficau abanda” (Escrig: Dicc. 1887), y recogido por Fullana, (Voc. 1921); muchas de las voces nacidas en vida del socialismo eran extranjerismos. Así, el sustan­tivo `estraperlo’ derivaba de los em­presarios del juego Strauss y Perlowitz (Strauss + Perlo = estraperlo), que anduvieron enredando por España en 1933; año en que los obreros se desplazaban en tranvía, otro neologismo que fue llamado ‘tramway’ en Italia, Francia, Espa­ña y Sudamérica en los primeros años de su implantación, entre 1860 y 1880 (en Argentina, por ejemplo, circulaba el ‘tramway’ de la ciudad de Córdoba desde 1878). El anglicismo se fue acomodando hasta el actual ‘tranvía’ en valen­ciano, italiano (la tranvia) y caste­llano. En vasco, siguiendo la hizkuntzalaritza politika, es decir, la manipulación lingüística de huir del español, adoptaron ‘tranbía’; y por igual deseo seleccionaron ‘tramvia’ Pompeu y sus mesnadas, pues ya Labernia documenta ‘tran­vía’ en 1888 (ahora, Desenvolupament Camps nos infecta con la abreviatura TRAM francesa y cata­lana). En idioma valencia, a part dels amorals que s’oferien a Barce­lona per quatre chavos llanderols, el proletariat y la burguesía mantenien la veu: “Está pasant el tran­via” (Fuster, L.: El nano de la falla, 1894); “Els dichosos tranvies” (Civera, Ricart: Els baches del mal ca-mí,1912); “Circulasió de tranvies y autobusos” (Perís: La bolcheviqui. 1932); “He anat a pujar en el tran­vía ” (Ivars, Fray Andrés: Diari, 22 de juliol 1936).

En los años 30, los dirigentes de Esquerra Valencianista fueron em­baucados por el sueño de la Gran Cataluña, publicando junto a la ca­becera de su nuevo periódico, `E1 País Valencia’, esta significativa frase del nazi catalán Rovira i Virgili: “Un home normal i sa esperit no pot tenir dues patries, en el sentí nacional d’aquest mot”. La patria era Catalunya, y catalán el idioma; de ahí que colaboracionistas como Enric Valor atiborran sus páginas con los catalanes ‘seva, amb, captaire, cotxe…’. No obstante, la pu­blicidad impresa en el ‘PV´ y en el ‘Avant’ republicano ofrecía un idio­ma más auténtico: “Llixcau Nostra Novela”, “Olimpia. Especialitat en cerveces.    Esmerat    servici”, “Capitul de conferencies”, “Colocació de cristals a domicili. Colón ,7”, “Surtit de calces, calcetins i géneros de punt. Casa Gil, Ventes al per major i menor”. La publicidad incluía un cómic de la autoescuela Senent, con dibujos de Carboneras y bocadi­llos en valenciano: “A un llauro de Carcaixent / el fa bon chofer Se­nent. / En els dinés qu’aforrá, / un auto, Gori, comprá. / La primera ve­gá qu’ixia / feu una carnisería./ El seu epílec veent / el feu buscar a Se­nent. / En 1’academia lograba / dependre molt sent tan faba…”. (Avant, 13 setembre 1930).

Mientras el socialismo de Valen­cia ciudad mutaba en ONG del fas­cismo expansionista catalán, en zo­nas alejadas persistía la coherencia lingüística; p.e., los socialistas de Elche editaban `E1 Obrero’, con dia­logantes frases: “Los zulús del Con­greso Cavernario de la calle Sagasta, vulgo Derecha Ilicitana, satáni­cos cavernícolas” (El Obrero, Elche, 5 de noviembre de 1933). La bilin­güe publicación atizaba a curas, burgueses, capitalistas y marico­nes. El desprecio al homosexual que mostraba el poeta de la libertad Miquel Hernández, nacido a pocos ki­lómetros de Elche, aparece en “les aleluyes a un hidrofóbic faciste: Es un chic afeminat… / desicha este desgraciat / vore al alcalde penchat…” (El Obrero, Elche, 15 de ju­lio de 1934).

Prototipo menos visceral de lite­ratura socialista, sin abandonar la lucha de clases, lo tenemos en ‘Del ambient campesí, entre tío y nebot´ (El Obrero, Elche, 16/4/1933), remedo del tradicional ‘coloqui’ donde, en lugar de chispeantes puyas, los interlocutores opinan sobre el capital y el trabajador: “¿Qué no fumem, tío Cheroni? ¡Ah, sí, fumem, qué carall!”. El idioma valenciano de los socialistas de Elche, en 1933, mantenía el uso del neutro ‘lo’, grafías clásicas como ‘faena’ y el pronombre ‘yo’, la vela­rización sorda en ‘vullc’, etc.: “Yo treballe, sí, en lo meu; ¿faena?, la que vullc fer”. En 2004, los comisa­rios de Camps enseñan a los niños ilicitanos estas frases, pero en cata­lán: “Jo treballe, sí, en el meu; feina?, la que vull fer”. Los matices morfológicos del valenciano eran defendidos por el marxismo ilicitano, incluido el morfema de género que nos diferencia de castellanos y catalanes, “¿Qué vosté es capitaliste?”. El pedagógico diálogo está fir­mado por ‘Un llauraor’, anónimo que posiblemente pertenecería al ilicitano Amorós, autor de escritos similares. El idioma valenciano de Elche poseía y posee variables dia­lectales, como el plural del pronom­bre personal de cortesía ‘vostens’, de curiosa analogía con el de ciertos sustantivos (cafens, vergens, cofrens, ordens, margens…). En el socialismo ilicitano no existían cola­boracionistas catalaneros, por lo que escribían: “Hui apreten les dents els rics. Vorá, entonses, cóm se amaguen, y…¿quí hu pagará? ¡Vostens!” (El Obrero. 16/4/1933).

En 1935 el socialismo en Elche mantenía su libertad respecto al expansionismo catalán. Poco antes del golpe franquista, Pere Cucarella publicaba `Tú vorás’ (El Obrero, 23/12/1935), con este idioma que hoy -los mismos socialistas-, dicen que lo ha inventado la caverna: “Els novios se sentaren, del atre, estos bon chicots no feen més, charrant y fense els guapos, eixe vullguera yo que ixquera, acudix a vore el teatro”. Frases de 1935 que, en catalán de la misma época, serían: “Els nuvis es van asseure, de l’altre, aquests minyons, amb xerradissa i fen-se els batallívols, aquest volgués jo que sortís, acudeix a veure al teatro”. Al ilicitano Cucarella no se le arrugaba el capu­llo socialista por usar grafías modernas (“ascomensá”), junto a ancestrales sustantivos del mozarabismo valenciano: “Acabá el alboro­que”, equivalente a fiesta o agasajo (“alboroque”, del árabe buruk). Fuera en morfología verbal (acudix, batechar, vorás, se sentaren, servixen, yo sapia, patixques…) o en sus­tantivos, el socialismo ilicitano mantenía su independencia lingüís­tica; incluso en Valencia ciudad se escapaban detalles morfológicos al control del comisariado catalanero. Así, pese a que el IEC ordenaba la preferencia de sustantivos acaba­dos en ‘ment’ para alejarse del es­pañol, el semanario socialista toda­vía anunciaba la Associació Protec­tora de l’Ensenyança Valenciana (El P.V. 15/5/1935). Hoy, el fascismo catalanero impone el arcaísmo ‘ensenyament’ a los blandos valencia­nos. Por cierto, el pastoso catalán ‘destinament’ que musita una voz femenina en las estaciones de Rente no existe en valenciano. El sustantivo nuestro es ‘destí’, prohi­bido por nuestros míseros gober­nantes.

Diario de Valencia 27 de junio de 2004

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