“El valenciano ha evolucionado separadamente y de una manera distinta del catalán”

Publicat en la revista del Grup d’Accio Valencianista (SOM Nº 77, 27 de Març de 1980)

Aclaraciones al libro del Sr. Sánchis Guarner

Por Francisco Giner. Diplomado en Fonética evolutiva por la Saborna.

En el libro de D. Manuel Sanchis Guarner “La Llengua dels Valencians” editado por “L’Estel” en Valencia 30 de Diciembre de 1933, de la página 37, línea 22 copio: “En la zona central del País Valencià hi ha una regió en la cual es parla de temps antics una corrupció dialectal del valencià, coneguda vulgarment, i també científica, amb el nomm de parlar “apixat”. Esta modalitat lingüística es caracterisa per un empobriment de la fonética genuinament valenciana. L’apixat confon en el so palatal africat sord de tx (cotxe, punxa, desig), equivalent al de la ch castellana, atres formes més (a remarcar que en aquella época de 1933, no decía “altres”) es a dir: el so palatal africat sonor tj (platja, metje); el so palatal fricatiu sonor j (jove, ajopir). L’apixat careix també de la pronuncia neta valenciana de l’apico-alveolar fricativa sonora s (posar, rosa, bronze), que confon amb l’apico-alveolar fricativa sorda ss (passar, cançó), la sola existent al castellà. També pronuncia l’apixat el son tan valencià de la labio-dental fricativa sonora v (cavall, passava, llevar, Valencia), que confon amb la bilabial sonora oclusiva i fricativa b…”.

Este fenómeno de ensordecimiento se realizó también en castellano en épocas pasadas (evolución fonética que tiene lugar a finales de la Edad Media) y en ciertas lenguas eslavas (según testimonio de P. Fouché y otros) y ningún filólogo ha dicho que se tratase de “una corrupción dialectal”, ni tampoco que el paso de un fonema sonoro a sordo en la historia sea una corrupción, sino que más bien, afirman que ello se deba a un reforzamiento de la lengua para conservar ciertos fonemas que la comunidad hablante quiere conservar. Y los ejemplos se pueden poner a millares. Un fonema sonoro y, más aún, si la consonante está posición intervocálica es débil y lo prueba que muchas de ellas han desaparecido en el transcurso de la historia. Ejemplos: “pedes ha dado pie; fricatiu> figado> higado. Del sonido “K” (oclusiva sorda) para a “g” (fricativa sonora en la sílaba inacentuada, posición extremadamente débil); con el tiempo desaparece en valenciano “fege” y en francés “foie”; aqua> agua> eua (en francés).

En cuanto a “el so palatal fricatiu sonor j (jove, ajopir)” actualmente este sonido no existe realmente ni en valenciano ni en español. En valenciano es una africada sonora y en el “apixat” una africada sorda. En el castellano antiguo pasó por un complicado proceso de africada sonora a sorda, luego a una fricativa sorda y, a principios del siglo XVII, a la “j” actual. O sea que muchas consonantes oclusivas y semi-oclusivas por aflojamiento de tensión en su pronunciación pasaron a fricativas y luego, según su posición dentro de la palabra, han podido desaparecer.

El hecho es que si en valenciano y en castellano se han ensordecido estos fonemas se debe a un reforzamiento de la lengua y no a un debilitamiento ni corrupción. Pues, si nos fijamos bien, es en la zona central del Reino de Valencia, precisamente, donde ello ocurre; es decir en los lugares de más desarrollo de la cultura y civilización valencianas; Valencia, gran foco central, con una extensa comarca y en Gandia (islote de “l’apixat”). Aquí, no debemos olvidar que Gandia contribuyó al gran siglo de Oro de las letras valencianas con Ausias March, Joanot Martorell, Roiç de Corella, etc.

Respecto a este ensordecimiento característico del castellano y del valenciano, el Sr. H. GAVEL profesor honorario de la Facultad de Letras de la Universidad de Tolouse (Francia) lo encuentra muy normal y en su Gramática Histórica del Español dice en la página 109: De esta manera, la “z” de “razón” o de “dezir” se pronunciaba como “ç” de “braço” o de “laço”; la “s” de “casa se pronunciaba igual que la de “passo”; la “j” de “trabajo” o la “g” de “muger” como la “x” de “baxo”, de “dexar” o de “texer”.

Pág. 110: “En lo que concierne a la eliminación de la “j” sonora, el fenómeno fue más complejo que por “z” y “s”; para estas dos consonantes, todo se había limitado a un ensordecimiento puro y simple. Por la “j”, al contrario, se produjeron complicaciones accesorias… la “x” castellana normal, al menos en esa época, debía tener su punto de articulación más hacia atrás que la “ch” francesa y debía ser muy semejante a la “x” asturiana actual, que se le parece mucho a la “ch” alemana precedida de “i” o de “e”, por ejemplo a la palabra “ich” alemana. Atestiguado por los judíos de Constantinopla. Hacía finales del siglo XVI la “j” debió haber alcanzado el sonido “x” y, por un nuevo retroceso del punto de articulación la “x” iba a llegar a la actual “j” española a principios del siglo XVII.

Pág. 112: “El catalán, cuya fonética es más bien la de un dialecto occitano, no presenta ningún signo de ensordecimiento de este tipo, excepto en Valencia, donde las continuas sonoras se han ensordecido, así como la africada “dj” se ha convertido en el sonido de “ch” española”.

Todo ello nos demuestra, muy a las claras, que el valenciano ha evolucionado separadamente y de una manera distinta del catalán y al lemosín. Y, por si no bastara con esto voy a transcribir una nata de las clases del Sr. Fouché, profesor de la Saborna, que dice:

NOTA DE CLASE: “La diptongación castellana se produjo, ya sea en sílaba abierta (como Francés e Italiano), así como  también en sílaba cerrada (lo mismo que en Rumano por e): petra> piedra; focu> fuego; tempu>tiempo; porta> puerta. No obstante, esta diptongación no es autóctona en todos los sitios de España de donde hoy la encontramos. Parece que sólo se produjo en la provincia Cartagonesis, en la Región de Valencia, Castilla la Nueva y Castilla la Vieja. Pero, que la influencia del Reino visigótico de Toledo, sobre todo, extendió este diptongo a los otros lugares de España”.

Demasiado saben los filólogos que hasta el sustrato ibérico del valenciano es diferente al del norte y para no hacerme largo y responder a los que aseguran que nuestra lengua valenciana es una formar dialectal del catalán les remito a lo que dice el Boletín de la Real Academia Española de la Lengua, Madrid septiembre-diciembre de 1959, página 494, línea 27: “… con el fin de ajustarnos a las exigencias de la lingüística moderna, dando de paso espontánea satisfacción a los naturales de las respectivas regiones. Del valenciano, por ejemplo, se decía dialecto de los valencianos. Ahora se le reconoce la categoría de lengua y se añade que es hablada en su mayor parte del antiguo reino de Valencia”.

Creo que, lo que afirma una corporación en pleno, debe tener más credibilidad que lo que dicen unos cuantos filólogos y otros muchos aprendices. ¿A qué viene tanta manipulación?

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