“La lengua valenciana, es muy semejante a la catalana, pero distinta de ella”

Lo que digue “El Abuelito” (Transcrit del llibre “Valencianisme en el temps (I)” de Carles Recio.

En l’any 1899, encara en el segle XX, es publicà un chicotet llibre titulat “El Abuelito” que poden considerar el primer manual valencianistes de l’historia. Hui practicament està oblidat, pero en les seues pagines podem detectar les bases de lo que seria el moviment reivindicatiu valencià que ha omplit el nostre segle XX.

Encara que el titul no siga molt expressiu, “El Abuelito”, el subtitul no deixa lloc a dubtes sobre el tema a tractar: “Conversaciones histórico-familiares acerca de la Región Valenciana”. Fon editat en l’imprenta de Manuel Alufre, de la placeta de Pellicers, i l’autor que figurava en la seua coberta era L. de Ontalvilla. Este seudonim ocultava, per pura modestia, al retor Pasqual Boronat, qui la redactà a instancies de doctor Fausti Barberà, mege valencianiste que tingue l’idea d’elaborar-lo i damunt pagà l’edicio.

En la seua presentacio, el doctor Barberà manifesta que “Desde hace tiempo se lamentaba mi afecto á las tradiciones regnícolas de Valencia por el desconocimiento que de ellas existe entre nuestros paisanos. En el asunto no son únicos ignorantes quienes dedicados á ocupaciones mecánicas en el taller o en el campo, apenas pudieron saludar las escuelas, donde tampoco de estas cosas les hubieran dicho palabra; lo son y en alto grado algunos que ostentan títulos académicos, y es verdaderamente lastimoso el considerar, hasta que punto estas clases ilustradas transigen, en la materia, en la ignorancia; pues sobre no importarles tres higas desconocer el valor histórico de monumentos y de objetos de dentro y fuera de los poblados a quizás en su misma casa, hieren cada momento su vista, llegan los desdichados al extremo de mirar el lastimoso desdén á cuantos tributan cariño y respeto á tan preciados recuerdos”.

Comença el llibre descrivint la vida de Miquelito i Pepito, que tenen un yayo que “había reunido un caudal abundante de curiosas noticias referentes á la historia del Reino de Valencia, durante su larga carrera y en el estudio de los antiguos protocolos fiados á su pericia”, puix este venerable ancia era “un valencianista de corazón”.

SOBRE L’HISTORIA

El yayo es compromet a informar als seus nets de les caracteristiques historiques mes importants de Valencia, i comença en la seua fundacio romana, les dominacions araps, el Sit, fins aplegar a Jaume I, sobre qui apostilla que li costà molt “rescatar á la fe de Cristo nuestra hermosa religión, mucho se desveló por dotarla de leyes justas y razonables, mucho se fatigó por consolidar su conquista, en nuestro reino paso a mejor vida, pero los valenciano de hoy, olvidados de su libertador, se han empeñado en borrar las huellas de aquella sublime epopeya, merced á la cual somos libres y fuimos cristianos”.

La dimensio politica d’este manual aparentment inocent es substanciosa, puix explicita que “las admirables leyes, llamadas fueros, duraron hasta el advenimiento de Felipe de Borbón al trono de España, pues este monarca por un depósito capricho real ánimo los abolió, arruinando la obra secular de D. Jaime y exponiendo a los valencianos a los abusos de una bastarda centralización”, ya que “desde que fue abolida esa constitución caminamos a nuestra ruina”.

L’agüelete relata que els valencians “fuimos grandes en todos los terrenos, tanto en el de la paz como en el de la guerra, tanto en el civil como en el administrativo, tanto en las ciencias como en las letras, en las artes, en el comercio y en la agricultura”, i en tal motiu indaga en temes d’historia migeval, de l’Iglesia, l’Universitat i de tot el Sigle d’Or, des de Joanot Martorell al primer llibre impres. Crida l’atencio poderosament que l’autor sintetise tan habilment tants noms i tantes materies, oferint un compedi realment exhaustiu.

“Desde el siglo XVI se obscurece la historia política de la región valenciana, pero no tanto que desaparezca por completo, pues el recuerdo de las famosas revueltas de la Germania, demuestra la existencia vigorosa de nuestra raza y su amor á la libertad é independencia”.

Els següents capituls glossen l’Ilustracio, l’arqueologia, i advoquen per l’establiment de museus per a escolars en cada poble i inclus per l’ensenyança en valencià.

SOBRE LA LLENGUA

Encara que el llibre estiga escrit en castellà, en una breu justificacio, la reivindicaio del valencià es continua. Es deplora la greu castellanisacio i marginacio que patix l’idioma. Existis, ademes, un capitul especific dedicat al “Lenguaje de los valencianos”. Vejam que opinava l’agüelet: “La lengua valenciana, que algunos desprecian hasta el punto de llamarla dialecto, es muy semejante á la catalana, pero distinta de ella, ora se la considere histórica y lexicológicamente, ora en su aspecto filosófico. En el siglo XV, cuando adquiere el esplendor y brillo que le dan los literatos de aquella época es flexible, harmoniosa, apta para la manifestación de todo género de isdeas y sentimientos”.

El seu contertuli (no oblidem que el llibre està plantejat com unes conversacions) el rectifica inmediatament: “pero esa lengua literaria es el lemosín, no el valenciano”; a lo que l’agüelet respon: “Me parece, señor maestro, que se halla usted en un error. Algunos eruditos del siglo XVIII en su afán de ennoblecerlo todo, siguieron a Onofre Almudéver, que al editar el Llibre de Consells, escrito por Jaume Roig, apellidó lemosina la patria y la lengua del reputado médico valenciano, pero no advirtió que nuestros clásicos del siglo XV, como Ruiz de Corella, Miguel Pérez, Gazull, y otros, ya la habían denominado en su nombre propio, o sea valenciana, y desconocían el de lemosín, calificativo absurdo, según las apreciaciones de la crítica moderna, representada en España per Menéndez y Pelayo, por lo que se refiere á nuestra lengua”.

SOBRE LA BANDERA

Un atre capitul integre el dedica l’agüelet a explicar als seus nets quina es la bandera de Valencia: “La Senyera o estandarte que arboló el poderoso monarca en mil combates, sin arriarlo hasta conseguid la victoria, se conserva hoy en el archivo municipal de Valencia. Las reformas de que ha sido objero aquel pendón ilustre han rebajado su valor histórico; pero aquel trapo de seda roja y galones de oro, debe ser estimado por todo buen valenciano, pues aún hoy es símbolo de las libertades forales que gozó nuestro reino en la época de su mayor grandeza”.

Per a l’agüelet, la “bandera real, bandera de la ciudad o bandera del Rat Pennat (sic)”, si simbol, puix de tot el regne.

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