Banderas valencianas contra Napoleón

Fue necesaria la reacción patriótica contra el ejército francés en 1808, para que la Ciudad y Reino saliera de su letargo y organizara un formidable dispositivo de ataque y defensa contra las divisiones que conquistaban Europa. Entre el 23 y 27 de mayo de 1808, la Junta Suprema del Reino de Valencia redactó la declaración de guerra a Francia, organizó la defensa del territorio con “Orden de alistamiento en todo el Reyno y su Capital“, y acordó un “Tratado de paz y alianza con Inglaterra” que permitiría tranquilidad a las zonas costeras por el predominio británico en el mar.

La Real Señera fue sacada el 23 de mayo de 1808, llevándola un valenciano de Monóvar, el P. Juan Rico, nombrado representante del Pueblo en la Junta del Reino de Valencia. La insurrección popular surgió espontáneamente con la acción del llamado “Palleter”. Los escritores catalanistas han deformado su actuación, dando a entender que el trapo rojo que usó como bandera tenía algún simbolismo reivindicativo. Vicente Boix, historiador que vivió en tiempos cercanos a los hechos, dejó detallada información de lo sucedido:

Hallábase en aquella plaza (de las Pasas) reunida mucha gente (…) un tal Vicente Domenech (conocido como el Palleter, porque vendía pajuelas) se deciñó la faja encarnada que llevaba (..) la ató en la punta de una caña, junto con dos estampas representando la una la imagen de la Virgen de los Desamparados, que llevaba consigo, y la otra el retrato del rey (..) practicado esto, enarboló Domenech su improvisada bandera en medio de las repetidas aclamaciones y vitores de la multitud” (1)

Por tanto, la bandera del Palleter mostraba un símbolo tradicionalmente usado por los valencianos; recordemos que el minúsculo batallón maulet que defendió Barcelona en 1714, llevaba también la Virgen de los Desamparados en su pendón. Pero el Palleter y sus seguidores no se conformaron con este simulacro de bandera, sino que reclamaron el Estandarte histórico, que también era enseña de la Ciudad, para la proclamación de Fernandor VII:

y dijo en nuestro idioma: Un pobre palleter li declara la guerra a Napoleón ¡viva Fernando VII y muiguen els traidors! (..) se renovó la agitación, y sin dar tiempo a nuevas deliberaciones se pidió se sacase el venerable estandarte de la ciudad, para proclamar solemnemente al rey Fernando VII” (2)

El bando de alistamiento “desde la edad de diez y seis a cuatenta años” para todo el Reino de Valencia fue publicado el 23 de Mayo, nombrándose al “Excmo. conde de Cervellón, que se pondrá al frente de estas tropas” (3). El pueblo exigió que la Señera fuera llevada junto al recién nombrado jefe del ejército; pero, desaparecido el cargo de Justicia Criminal después de Almansa, se concedió el honor al P. Rico de Monóvar; sorprendiéndose el franciscaco, pues, como él mismo confiesa, apenas conocía a nadie en Valencia (4). Así que enarbolando la enseña, que él consideraba de la “Proclamaciones“, se dirigió al palacio:

“Publicado este bando (..) y apenas se dejó ver en la puerta de la audiencia el conde de Cervellón que se disponía a subir al coche en compañía del P. Rico, le rodearon numerosos grupos (..) llevando el coche hasta la Casa de la Ciudad, donde Amorós, a la cabeza de aquella muchedumbre, pidió que se bajase el Estandarte histórico, y que por la mano del P.Rico se condujese en triunfo al palacio de Cervellón, como general designado” (5)

El respeto hacia la Señera se mantenía vivo y, por tanto, el uso de ella era reservado a los actos transcendentales citados. En los días siguientes, el pueblo confeccionó otras banderas que mostraban imágenes religiosas, entre las que no podían faltar Patrones del Reino; la Virgen de los Desamparados y Sant Vicent Ferrer (6); posteriormente se bordarían otras con las armas del Reino; algunos ejemplares se conservan en Madrid y París.

(1) Boix, V.: Historia de la Ciudad y Reino de Valencia.T3, p.138

(2) Boix, V.: Historia de la Ciudad y Reino de Valencia.T3, p.139

(3) Boix, V.: Historia de la Ciudad y Reino de Valencia.T3, p.140

(4) Rico, P. F. Juan: Sucesos del año 1808. Cádiz, 1811, p.28

(5) Boix, V: op. cit. T3, p.140

(6) Id,. p.215

Este fragment ha segut transcrit del fabulós llibre “Tratado de la Real Señera. Señeras Valencianas y Pedones Catalanes” del professor Ricart García Moya.

Ricart Garcia Moya es llicenciat en Belles Arts, historiador i Catedratic d’Institut de Bachillerat en Alacant. Les seues investigacions i treballs sobre l’historia valenciana i la llengua valenciana són de sobra conegudes.

Es un articuliste prolific en la prensa valenciana i espanyola. Ha colaborat en els diaris Información, La Verdad, Valencia Hui, Las Provincias, ABC, Diario 16, Heraldo de Aragón, Diario de Valencia, etc. En els seus articuls mai falta una abundant documentació i el sentit de l’humor.

Es autor dels llibres d’investigació: “Tratado de la Real Senyera” (1993), editat per l’Ajuntament de Valencia i que tracta sobre l’historia i l’heraldica valenciana. Els atres dos llibres posteriors “Historias del Idioma Valenciano” (2003) aixina com el “Diccionari historic del Idioma Valencià Modern, DHIVAM” (2008), Cuando en Orihuela hablaban valenciano (2015) i ‘Regles d’esquivar vocables’ Nacionalismo y lexicografía (2016), estan dedicats a les investigacions sobre la llengua valenciana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: