Hasta el S.XV, la Senyera Real tenía sólo dos barras

Per Baltasar Bueno (Hemeroteca, Las Provincias).

La Senyera Real, la Enseña del Rey, tenía, al principio, dos barras, probablemente por puro mimetismo con los símbolos heráldicos de la Iglesia, que, a su vez, las recogió del poder imperial romano.

Jaime I el Conquistador utilizó las dos barras rojas en su bandera, la que, además, terminaba en cola de golondrina o puntas.

Las dos barras fueron la Señera Real hasta mediados del siglo XIV.

El investigador catalán Doménech y Montaner encuentra la descripción de la Bandera en la “Lege Palatinae”, durante el reinado de Jaime II:

“…de seda amarilla y roja y que formen las armas reales, con cinco fajas, de las cuales tres, es decir las de fuera y la del medio, sean amarillas y las otras dos intermedias rojas”.

La descripción similar a la que aparece siempre en los portulanos, nada tiene que ver con el llamado Penó de la Conquesta que se se conserva en el Archivo Histórico Municipal, y en absoluto puede llamarse pendón real, no podía ser por el número de barras.

En el palacio de Aguilar, sito en la calle Montcada de Barcelona, hay unas pinturas, datas al final del siglo XIII, que representan la conquista de Mallorca por Jaime I.

Sobre la tienda del monarca ondea la Bandera Real o Senyera, la misma del portulano de Cresques, dos barras rojas sobre tres de oro.

En las “Cántigas de Santa María”, de 1260, aparece un dibujo de Jaime I, cuyo vestido está lleno de escudo con las dos rayas rojas. Las cuatro barras no aparecerían hasta le siglo XV.

En el Archivo de la Corona de Aragón hay un documento por que sabemos que el bayle de Valencia le pregunta, por carta, a Fernando I, en vísperas de su coronación, cuantas barras quiere que ponga en la bandera que le ha de confeccionar:

“Cuántas barras serán las rojas y cuántas las amarillas, y qué ancho cada una de las barras?”.

Se desconoce cuándo entraron las cuatro barras en la Bandera y por qué. En este mismo siglo, aún aparecen grabados en Valencia donde la heráldica de la Ciudad y del Reino son las dos barras rojas y tres amarillas, coronadas.

Hoy día se conserva aún vestigios vivos de aquellas dos barras de la Corona de Aragón, como es el caso de Sicilia, que tiene dos barras rojas sobre campo amarillo.

“Llibre del Consolat del Mar”. De él, Chabás dice: “Viene a ser el Códice un libro en folio, escrito en 117 hojas, encuadernadas en tabla forrada de badada de los colores amarillos y rojos, con tres bandas del primero, que se conservan, y dos intermedias del segundo…”.

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